Nosolorol, 3 años de miseria y explotación

El gigante de los juegos de rol, Nosolorol, acumuló numerosas demandas por fraude a la seguridad social y al personal, abusos laborales, impagos, lesiones y acoso a uno de sus empleados. Del infierno de 3 años que fue para este empleado trabajar en Nosolorol, pasó dos sin contrato, sin vacaciones y cobrando por debajo del salario mínimo.

Me resulta imposible contar esta historia y reflejar mi experiencia de una forma aséptica.

La primera vez que en Nosolorol me dijeron que no había dinero para pagarme, fue en la primavera de 2014, la preventa de Vampiro estaba a punto de recaudar 180.000 €. Llevaba unos meses escribiendo un juego de rol y otras obras para ellos, sin garantía de pago. En esas fechas entraron a trabajar otras dos personas, que cobraban 800 y 1000€ como falsas autónomas.

Empecé plenamente a trabajar en la editorial en julio, principalmente ayudando con los envíos del material vendido, y llevando a cabo las labores de almacén (descargar camiones, manipular el stock de libros, etc.) e incluso montar algunos muebles. Desde julio hasta octubre no vi un solo euro y mucho menos un contrato, ese verano Manuel Sueiro se gastó 1000 € en una recreativa para su salón. No había dinero para pagarme.

Preparé todo el material para las TDN 2014 (unas jornadas que se celebraron en agosto en Málaga y que duran varios días), que implica revisar, retractilar y empacar un gran volumen de productos. Cargar y descargar la furgoneta (y repetir al volver), montar el stand y trabajar para Nosolorol durante las jornadas formaba parte de mi trabajo. Cobrar no. También tuve que escribir las aventuras que dirigiría. Además de trabajar gratis, tuve que pagar de mi propio bolsillo de desempleado la estancia y las dietas, a cambio del privilegio de saltarme las listas de espera por el alojamiento.

Al principio cometí el error de tratar a Manuel como un amigo, y contarle que tenía problemas en casa, llevaba mucho tiempo en una situación de maltrato por un familiar alcohólico. Y no me sobra duda que es lo que han estado usando para tenerme en unas condiciones pésimas, incluso peores que al resto.

En octubre de 2014 ya llevaba 3 meses sin cobrar, e incluso llegué a pasar noches en casa de Manuel, para poder estar a primera hora y descargar alguna entrega muy temprana y hacer alguna hora extra (vivo al otro lado de la comunidad de Madrid y el viaje podía hacerse realmente largo), no me pagaban la jornada de forma alguna, así que unas horas extra debieron parecerles un chollo mayor. Por esas fechas Nosolorol añadió un socio más, con un salario exagerado por un trabajo casi nulo, a pesar de que yo llevaba allí una temporada sin cobrar.

Empezaron a pagarme como falso autónomo (me hicieron darme de alta), el volumen de trabajo que supuso la preventa de Vampiro: V20 desbordó por completo al personal en la empresa. El primer mes cobré 500 €, de donde pagué la cuota de autónomo y el ordenador más barato que encontré, para poder tener algo parecido a un puesto allí.

En los siguientes meses mi salario se mantuvo muy por debajo del salario mínimo y siempre como autónomo. A causa del trabajo de almacén de Vampiro: La Mascarada, tenía que trabajar de lunes a viernes hasta las 8, aunque el resto de empleados se marchaba a las 7 y los viernes a las 3, debido a que el volumen de envíos era tal, que el repartidor tenía que venir a final de jornada con una furgoneta grande vacía. Las horas de trabajo en almacén semanales llegaban a ser 43 durante esos meses (las condiciones en que desarrollaba el trabajo darían para un nuevo artículo), además debía realizar trabajos de documentación aprovechando los largos trayectos de casa al trabajo, y escribir Blacksad: El Juego de Rol los fines de semana. Todo como falso autónomo y cobrando mucho menos que mis compañeros, además me forzaban a poner conceptos falsos en las facturas: “Pon algo relacionado con la escritura”, me decían. A la vez que se negaban a pagarme si ponía “almacén” como concepto. La situación en mi casa seguía siendo muy difícil, y a mí el trabajar los 30 días del mes por una miseria humillante comenzó a pasarme factura. Y no había una sola mañana en que no pensara mil veces en dejarlo por lo abusivo de la situación. Pero la necesidad de irme de casa me seguía apretando. Y Manuel, mi jefe-amigo no desaprovechaba nunca la ocasión de decirme que éramos amigos, me quería mucho y quería lo mejor para mí, y que dentro de unos meses me iría mejor y podría independizarme. Cuando pasaban esos meses, seguía siendo dentro de unos meses.

A finales de año, nos hicieron aplaudir en corro a los empleados, porque Nosolorol llevaba dos trimestres seguidos triplicando las ventas. Que Manuel hiciera reír a todo el mundo con la noticia de que yo tardaría una semana o 10 días más que el resto en cobrar por no haber parado de hacer paquetes ni un segundo, es un chiste que todavía no he entendido. Entonces, nos dijeron que en enero nos subirían los salarios, me resigné y traté de aguantar un poco más. Por aquella época trabajaba casi 9 horas diarias en el almacén (comía en 15 minutos porque todo era muy urgente, y a veces tenía que soltar la comida para descargar un camión o atender al mensajero) y otras 30 semanales llevando a cabo la documentación y la escritura de Blacksad: el Juego de Rol (el resto de socios-autores, jefes-amigos, llevaron a cabo su tarea de Blacksad en el horario normal de oficina, que yo dedicaba a hacer los envíos de Vampiro: La Mascarada 20º Aniversario). Sin embargo mi salario (como falso autónomo) apenas se equiparó al salario mínimo en los meses de noviembre y diciembre, como pago por el trabajo de almacén. El trabajo fuera de la oficina no se me pagaba e incluso los festivos se descontaban activamente de mi salario. Esta situación se alargó durante 4 meses, e incluso pasé 3 días enteros en el stand de Expocomic, sin recibir ni siquiera las gracias, mientras el resto de compañeros acostumbran a recibir un día libre por cada turno de mañana o tarde dedicados en jornadas o eventos.

En enero, los que se subieron los salarios fueron los socios (jefes-amigos), en cantidades de 200-300 €. En febrero contrataron 2 nuevas personas y compraron Dungeon Spain (licencias de juegos caros son compradas todo el tiempo, las de Mundo de tinieblas cuestan alrededor de los 40.000 $), y material caro y redundante. A mí, la subida salarial de enero me llegó en marzo. Un 10%, seguía siendo inferior a los 500 € la mayoría de los meses y de falso autónomo. Mi jefe-amigo seguía prometiéndome que dentro de unos meses mejoraría mi situación, pero de momento no había dinero para pagarme mejor.

“El chantaje emocional era continuo: Mi jefe me prometía que mejoraría mis condiciones, pero usaba mi situación personal para abusar de mí.”

Entonces compraron ConBarba, dos nuevos “empleados VIP”, y otro socio también con un salario privilegiado, que desde su casa hacía algo de vez en cuando. Para pagarme a mí mejor, no había dinero.

Los nuevos productos se dispararon (y las ventas también) el almacén de Nosolorol, que ya estaba atorado, se volvió de nuevo impracticable. A lo que contribuyó el stock de ConBarba, que fue llegando, Nosolorol se autodistribuye (concretamente era yo quien suplía el servicio que prestan las distribuidoras). En aquel momento, en una entrevista en un canal de YouTube, en que mi jefe-amigo tuvo la cara de salir afirmando que en Nosolorol, no había mucha diferencia entre el salario de los socios y los empleados, que cobrábamos todos igual.

Adquirieron otro local calle arriba, propuse empezar a mover las cosas de forma gradual. Mis jefe-amigos se negaron, y me dijeron que habría de hacerlo todo de una vez y en el menor tiempo posible. Llevar las pesadas cajas de libros, que ocupaban casi todo el espacio del almacén en torres hasta el techo y en palés cargados hasta mi altura, transportarlos calle arriba por una maltrecha acera y luego levantarlas por encima de la cabeza para colocarlos en estantes es un trabajo agotador, doloroso y dañino para la salud, especialmente con el volumen del que se trataba. Pasé varios días tratando de convencer a Manuel, mi jefe-amigo, de que me permitiera distribuir el trabajo en distintos momentos y se negó todas las veces.

Era junio de 2015, Nosolorol Ediciones acababa de constituirse como S.L. Contrataron en bloque a todos los empleados que tenían de falsos autónomos en la oficina. A todos menos a una persona, que por su edad les salía muy cara la seguridad social y a mí, porque todavía podían tenerme un poco más de tiempo trabajando sin descanso por menos de 500 € sin seguridad social y sin un solo día libre.

Les entregaron las llaves del local y me tocó hacer la mudanza, cargando las cajas de 9 en 9 en un carrito de repartidor prácticamente inútil. No hay mucho más que decir, pasé dos horas corriendo arriba y abajo asfixiado. Ya llevaba mucho tiempo agotado por el insomnio que me causaba estar en una situación tan abusiva. Al día siguiente no podía moverme, tenía tal contractura en el cuello y el trapecio, que me había provocado lesiones varias en las cervicales y el hombro. Tuve que pasar 5 meses en rehabilitación solo para recuperar la movilidad y volver a hacer vida normal. Los dolores y molestias serán crónicos. Además, tuve que seguir pagando la cuota de autónomo de mi bolsillo para que la clínica aseguradora no me suspendiera la rehabilitación.

El día que falté a Nosolorol, 4 personas tuvieron que abandonar sus puestos de trabajo para sustituirme (las ventas había que satisfacerlas el mismo día salvo que el mensajero ya hubiera pasado), no tardaron en ser contratados nuevos empleados para tal efecto, solo que ellos tenían contrato, un salario que casi doblaba el mío (no por bueno, si no por lo bajo que era el mío) y vacaciones. Pedro J. Ramos, uno de los jefe-amigos, me escribió estando de baja, primero en un correo dirigido a todos y luego otro individual. Quería que le confirmara si asistiría a las TDN 2015 (jornadas de convivencia dedicadas a los juegos de rol), y muy amablemente me recordó las condiciones: Debía cogerme vacaciones jueves y viernes (las vacaciones de autónomo son no cobrar), trabajar realizando al menos 4 actividades y ayudando en stand durante los 4 días que dura, pagándome estancia y dietas de mi bolsillo (la primera vez fueron unos 300 €) y de paso, darme el alta médica para que la reputación de Nosolorol quedará intacta.

De Manuel J. Sueiro, mi jefe-amigo, responsable y también culpable de la lesión, no recibí ni una mísera disculpa. Dejó de ser ese jefe-amigo que me decía que me quería mucho y que me iba a ayudar en todo lo posible, y se fue volviendo más esquivo. Mantuvo el trato el tiempo justo para asegurarse de que me podía atrapar con más promesas de un trabajo justo y librarse de cualquier represalia legal. Aunque sin contrato y con unas condiciones abusivas impuestas. No había dinero para pagarme.

Nosolorol siguió creciendo, llegó un momento en que los nuevos contratados entraban mensualmente, se gastaban auténticos dinerales en nuevas licencias, y yo fui siendo dejado de lado. Cuando me dieron el alta, se siguieron negando a contratarme. Mi jefe-amigo empezó a repetirme cada vez con más frecuencia, que tenía que aprender a diferenciar entre las relaciones personales y profesionales, y por supuesto que no me podían contratar.

A pesar del ritmo de contratación disparado, siguieron teniéndome de falso autónomo, prometiendo que: “dentro de unos meses te haremos el contrato y te irá mejor”. No había dinero para pagarme mejor, ni era posible contratarme de momento, aunque se contrataba más gente, entre ellos más empleados VIP. Para mejorar mi situación no había dinero. Manuel Sueiro se compró un par de iPhones, y se puso un cine privado en su casa. A los socios les iba bien, los empleados debían pasar con menos. Porque en Nosolorol todos cobran igual.

Me tuvieron 9 meses más que al resto sin contrato, como justa compensación e indemnización por las lesiones, por trabajar casi gratis, o por no haber tenido ni un solo día libre en 2 años, pero sí muchos fines de semana y horas trabajadas gratis.

Después de la baja todo siguió a peor, trabajaba los 30 días del mes por unos salarios impuestos y absolutamente humillantes. De falso autónomo, sin contrato, ni vacaciones, claro. Me impidieron trabajar en la oficina alegando problemas de espacio a la hora de la comida (nada que ver que a la semana siguiente contrataran a una nueva  persona como ilustradora y después mucha más gente. Deben de comer en el suelo). Sergio M. Vergara me mando corregir un libro de 284.000 palabras en un fin de semana (cualquier corrector tardaría como mínimo un mes y haciéndolo bien, varios). Me envió el documento el viernes por la tarde y me dijo que lo quería para el lunes a las 9:00. Pasé los siguientes 10 días trabajando entre 15 y 18 horas diarias para terminarlo, tenían mucha prisa y a mí hacía mucho tiempo que me tenían con un pie fuera. El día de noche vieja, mi jefe-amigo me escribió para decirme que no podían permitirse pagármelo y que estaban al borde de la quiebra, que me pagarían la mitad por los trabajos de corrección, pero a cambio de un poco más por los de escritura y hacerme el contrato de inmediato, tardaron 2 meses más en hacérmelo (siempre había un socio de vacaciones, alguno se fue dos veces). Más tarde rechazaron que eso hubiera ocurrido, se negaron a pegarme el extra de los trabajos de escritura, y alegaron que yo había aceptado cobrar la mitad motu proprio.

Después de dos años sin contrato accedieron a hacérmelo en febrero de 2016, era sobradamente burdo que no pararan de anunciar sus nuevos fichajes y a mí me siguieran diciendo que no era posible y que querían ver cuánto facturaba con sus tarifas impuestas para fijarme el salario. Cuando fui a firmar el contrato, mi jefe-amigo estaba de nuevo de vacaciones. El contrato no solo estaba lleno de fraudes, sino que nada era lo que habíamos acordado en una reunión anterior. De las 34 horas que trabajaría desde casa, en el contrato pasaba a 40 en la oficina. Mi tarea de redactor creativo figuraba en el contrato como auxiliar administrativo. El convenio era el de oficinas (el peor y más abusivo) en lugar del convenio de Artes gráficas y Editoriales. Y el salario no tenía nada que ver con lo que había facturado (de lo cual me pagaron la mitad), si no que era el salario mínimo. Que no es que sea inferior que el de un redactor, sino que es inferior al salario de un auxiliar administrativo (la categoría más baja del Convenio de Oficinas).

Los socios presentes me prometieron que la jornada seria 34 horas desde casa, pero que así recibían mejores subvenciones. Pronto reclamaron las 40 en la oficina para hostigarme. En cuanto a mi pregunta: de si después de 2 años en infrasueldo, sin contrato, sin vacaciones y todas las promesas de compensármelo en el futuro, y después de no haberme pagado más que la mitad de lo facturado, si de verdad me iban a pagar el salario mínimo, la respuesta soberbia de Sergio M. Vergara, uno de mis jefe-amigos fue “¿Eso es bueno o malo?”

Después de aquello, el hostigamiento para echarme se volvió patente: se negaron a pagarme enero; me amenazaron con despedirme si seguía insistiendo en pedir un salario justo (acorde a mi antigüedad, responsabilidad y trabajo); se me apartó de la creación de juegos (incluso teniendo Paris y Carcosa como suplementos de Cultos Innombrables, o Acción Mutante a medio hacer); se retrasó la publicación de mis trabajos anteriores (algunos con casi 3 años de antigüedad); recibía trabas a mi trabajo como falta de información o material, y se me exigían cada vez tiempos más cortos; se me mandaba trabajo por un volumen superior a mi jornada, o se me hacían encargos a cualquier hora del día y de la noche… Las burdas indignaciones fingidas y la manipulación aprovechando mi situación se hicieron demasiado obvias, y la duda más que razonable. Mis jefe-amigos son psicólogos y ahora sé que forzaron mi situación apoyándose en ello.

Tuve que reclamar a través del Sindicato de Artes Gráficas de CNT que me pagaran enero de 2016. Accedieron a pagarme, pero a plazos, porque seguían con la pantomima de que estábamos muy mal y al borde de la quiebra. Estuve recibiendo pequeños pagos por el mes de enero hasta julio, a pesar de que en ese periodo fueron contratadas varias personas, que en agosto financiaron varios miles de camisetas para regalar a los asistentes a las TDN 2016, y que Vampiro: EO recaudó 140.000 € pocos días después de que Manuel J. Sueiro me dijera que Nosolorol estaba en quiebra y tendría que entrar en concurso de acreedores. 140.000 € de preventa, camisetas gratis para todos, un nuevo empleado VIP, pero no había dinero para pagarme.

El hostigamiento creció de tono, me llovieron amenazas de despido por retrasos provocados a propósito a mi trabajo (la misma persona que me retrasaba me culpaba de ello), o por negarme el material necesario. Fran Castillo, que llevaba en Nosolorol la mitad de tiempo que yo, y carecía de experiencia generando contenido fue nombrado mi responsable y empezó a mandarme trabajo a todas horas, pasando a ser tareas mías la redacción de artículos, flyers y aventuras de distribución gratuita (que se me exigían en tiempos imposibles y en ocasiones sin facilitarme el libro básico, que según Fran: “no me hacia ninguna falta la lectura del juego de rol para escribir sus aventuras, noticias y suplementos”).

La situación me resultó insostenible, la ansiedad y el insomnio me estaban destrozando la salud y el sindicato de Artes Gráficas de CNT tuvo que intervenir. Tras muchas largas, aceptaron negociar (3 días después de cumplido el plazo legal para reclamar por la baja por lesiones). Pero se negaron a corregir mi situación y siguieron alegando que no había dinero (a pesar de seguir empleando nuevo personal, con contrato o “freelance”).

“Llevaba recopilando pruebas desde que me lesione: Grabaciones, correos, fotos… Pero tenían tanta soberbia que ellos mismos me entregaban confesiones de sus muchos fraudes y agravios con cada correo y cada exigencia.”

Hube de interponer diversas demandas, no había una sola cosa en la que no me hubieran estafado y seguían dando largas para agotar plazos legales. Aun sabiendo que tenían una inspección de trabajo y varias demandas, el hostigamiento se mantuvo. Frank Castillo, que vive en Almería y dedicaba un par de horas a Nosolorol me exigió que cumpliera mi jornada de 40 horas en la oficina. Volvieron a mandarme trabajo un viernes para entregar el lunes a las 9:00, el trabajo que él no había hecho en meses (escribir una campaña para la revista Rol Gratis dedicada a ConBarba y publicarlo en su nombre). No había leído el básico ni el suplemento que me sugería imitar, y como le dije que era imposible, el lunes llegaron las represalias: el trabajo de una semana en una hora y el resto de la semana el trabajo de más de un mes (aventuras de presentación para los libros más voluminosos del catálogo, a pesar de llevar tiempo publicados y tener un stock de aventuras ya creadas). Y así programó varias semanas de mi trabajo. Pedro J. Ramos se sumó y me mando hacer la valoración de manuscritos de autores externos que son enviados a la editorial, en mi tiempo libre y sin cobrar (algo que ya hice antes).

Mi estado de ansiedad e insomnio acabó preocupando a mi médico y me dio la baja por estrés laboral. A día de hoy llevo 8 meses visitando un terapeuta y el insomnio me ha provocado unas apneas bastante nefastas para mi salud y ulceras en el interior de los parpados provocadas por la misma falta de sueño.

Se las apañaron para retrasar los juicios a la espera de poder despedirme gratis si terminaba mi baja (o si hacía pública mi situación). Además, por desgracia la inspectora de trabajo se sintió abrumada por el volumen de pruebas (o no quiso mirarlas) y me sugirió denunciarlo todo para que fueran valoradas por un juez. Así que llegaron a acumular 6 demandas, y sus respectivos procesos de conciliación. Quedando otras tantas a la espera, por tener plazos menos urgentes. A cada conciliación venia Manuel acompañado de un socio distinto: Iván Sánchez, Sergio M. Vergara, Fran Castillo, o Javier Charro, y siempre negaban los hechos y luego ofrecían una indemnización por despido de 33 días por año trabajado a modo de burla (el contrato era de mediados de febrero, así que esa cifra era una cantidad inferior a 200 €).

“Manuel J. Sueiro llegó a negar en una conciliación que yo trabajara en Nosolorol en 2015 y que me hubiera lesionado trabajando.”

Me alteraba tanto ir a Nosolorol que tuve que pedir a un amigo que entregara los partes médicos por mí, hasta que la vergüenza de pedírselo tantas veces me hizo ir a mí. Pasé meses sin recibir respuesta de mis compañeros cuando les saludaba en la oficina (imagino que les habrán contado mentiras o que no quieren ser reprendidos por ello). Lo que sí recibo al entrar y saludar, es a Pilar M. Espinosa, mujer de Manuel, directiva de Nosolorol y jefa-amiga, enseñándome el dedo a menos de dos metros de mí, como única respuesta. Puede que se muestren entusiastas sobre su trabajo en redes, pero sin pasar por mi situación. En el pasado un miembro de la plantilla fue reprendido por Manuel, por darle like a un artículo sobre sexismo en los Juegos de Rol.

Con un año de juicios, Nosolorol Ediciones siempre ha ofrecido el despido y una cantidad ridícula como indemnización (la primera vez menos de 200 €). Por mi propia salud más que por conformidad, he tenido que aceptar un dinero que es mucho menos de lo que me deben, que no compensa el infierno de 3 años que he pasado y el estado de mi salud. Que tampoco compensa el haber matado una afición que ha sido mi gran pasión toda la vida. Y con un despido injusto que no tiene más causa que la represión y que no entre en contacto con el resto de empleados que trabaja sin rechistar.

No quiero acabar este articulo sin aclarar que mi lucha no ha sido inútil, he conseguido una indemnización que no hubieran pagado de unos señores empresarios, de iPhones, cines privados, asistenta doméstica, y que en ocasiones se han gastado más dinero en juguetes que la miseria que me pagaban a mí. De no haber reclamado, hace tiempo que me hubieran echado gratis. También he logrado que a mis compañeros se les suba el sueldo y se les apliquen categorías profesionales conforme al convenio, y que aquellos que no hubieran sido contratados nunca, ahora disfruten de un contrato. Los mismos compañeros que no me saludan cuando entro en la oficina, y que acordaron firmar un descuelgue salarial para reducir notablemente mis condiciones de despido. El descuelgue solo es efectivo 2 años, en los cuales Nosolorol debe elevar dichos salarios hasta igualar el convenio. A día de hoy siguen impagados trabajos como Blacksad: El Juego de Rol, y la totalidad de obras carece de contratos vinculantes como exigen las obras sujetas a propiedad intelectual. Han usado material mío para libros impunemente. También han aprovechado para vilipendiarme, labrarse una excelente imagen como preventivo lavado de cara (y aumentar las sagradas ventas, claro), y una compra de rostros y personalidades populares (que también les ha permitido desmontar a las editoriales de la competencia). Mientras, yo debía permanecer en silencio por temor a perder mí lucha y regalar mi despido.

Sé que los amantes de Nosolorol me lincharan cuando esto se haga público. En cuanto a mis jefe-amigos, ellos seguirán contando mentiras. Llevan mucho tiempo haciéndolo.

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  1. Fantaciencia Reply

    Como rolero y currante, te doy las gracias.

    ¡Mucho ánimo! ¡La lucha sigue!

  2. Pingback: Nosolorol, 3 años de miseria y explotación

  3. Harec Reply

    Menuda Historia compañero, de verdad solo espero que te recuperes del mal trámite y de ser posible que se hiciera justicia. Sinceramente me parece bien lo que haces, si es verdad todo lo que dices será su palabra contra tus pruebas.
    Ojalá tu artículo e historia tenga toda la difusión que se merece.
    En lo personal trata de recuperarte, has sufrido una relación profesional muy tóxica y encima afectando a una afición importante para ti.
    Mucha suerte, voy a ver si puedo mover el artículo a gente útil para tu causa.

  4. :) Reply

    Lo que no entiendo es el motivo por el que aguantastes 3 años… podría estar chungo el asunto fuera, pero ahí dentro no era mejor… de hecho te ha marcado para toda la vida…

    Creo que la cagaste tragando mierda a paladas y no dando el golpe en la mesa al segundo intento de reirse a tu cara… Habrías acabado en la calle pero sano… ahora estás en la calle igualmente pero jodido :S

    Suerte con tus proyectos y quiérete un poco más, no aguantes negreros!!!

  5. David Reply

    Hola, las TdN (que no TDN), se celebran en Málaga, no Granada.

  6. Pepelu Reply

    Buenas Tardes.

    Honestamente, siendo las condiciones las que comentas en el articulo, no entiendo como aguantaste tanto tiempo.

    • Miguel Reply

      ¿Ya has dictado sentencia? Crees en la palabra de un desconocido sin conocer el caso, sin ver las pruebas de las que habla, porque habla de ellas, pero ¿Dónde están?
      Un desconocido cuyos motivos desconocemos va a provocar un daño irreparable, no solo a los dueños de la editorial, sino a los que allí trabajan.

  7. Klint-psk Reply

    Esto es absolutamente repugnante e inhumano. Que sepa Nosolorol, si alguno de sus pútridos peces gordos lee esta sección de comentarios, que no van a recibir ni un euro más de mí. Disfrutaré enormemente bajándome PDFs subidos ilegalmente a internet y comprando ediciones físicas de segunda mano.
    Que se la pique un pollo.

  8. Rafel Reply

    Soy amante de Nosolorol y no solo no voy a lincharte sino que voy a dejar de comprar nada a la editorial como muestra de apoyo.

  9. Vetripy Reply

    Mi opinión es que no has ganado nada. Has perdido dos años de tu vida en fustigarte por unos chupasangre que estaba claro que te la acabarían jugando sí o sí, y que además te ha repercutido en salud, y eso no hay demanda judicial que lo compense. Y en definitiva, para ellos, eres una anécdota más de la que acabaron sacando más beneficios que problemas.

    Sí que espero que tu experiencia sirva para ti y para otros a aprender a reaccionar antes. A perderle el miedo a enfrentarte con una empresa, a entender que las empresas necesitan a los trabajadores y no al revés, y a buscarte una alternativa de sacarte las castañas (que si, que hay paro en España, pero siempre hay curro, sea mejor o peor… pero hay casos y casos joder..)

  10. María Reply

    Mucho ánimo y mucha fuerza!!
    Has aguantado un montón, demasiado, imagino que por intentar mantener un sueño y conseguir tu independencia. Mucho ánimo para que puedas disfrutar de todo lo bueno que está por llegar. Espero que ese amor por el rol que te han arrebatado vuelva algún día, que puedas seguir disfrutando de una buena historia lanzando los dados.
    Comparto!

  11. Shyku Reply

    Solo leer esto resulta doloroso. Una vergüenza enorme lo que ha ocurrido durante tanto tiempo. Como puede ser capaz la gente de aprovecharse así de personas que lo están pasando tan mal. Es muy triste y me avergüenza decir que tengo en mi poder tomos de una editorial tan ruin como esta.

    Muchisimo animo a la persona que ha tenido que sufrir todo esto. Me alegro que lo hayas parado. Se que no es suficiente que una persona anónima venga ahora a decirte esto, pero toda la fuerza del mundo para ti.

    Un saludo

  12. Anónimo Reply

    Estoy en proyecto de escribir un libro de rol y tenía pensado contactar con ellos para editarlo. Después de leer esto me parece que voy a pensar en otras editoriales más serias.

  13. Ariel Reply

    Nosolorol evidentemente no son buena gente, pero … este muchacho tiene algún problemita adicional para dejarse basurear por tanto tiempo. Por más problemas que tenga en su casa, faltaba un poco de sentido común y amor propio. He vivido en carne propia una situación similar, pero preferí salirme de ese circulo y quedar desempleado, a ser explotado por mi empleador. No hay solo un culpable en esta historia, sino que son dos: El Empleador y también el Empleado Misterioso.
    Aun así, queda claro hacia donde inclinaremos la balanza en adelante al pensar en “Comprar productos de nosolorol, manchado con sudor no remunerado. Y esto último no fue una ironía. Que sea noticia.

  14. Carlos Bricio Reply

    Buenos días:
    Me parece estremecedora esta historia, tanto más cuando conozco de primera y segunda mano situaciones parecidas. Quiero mover este asunto entre compañeros de afición que suelen comprar productos de la empresa. Hay algún dato, resolución o Boe al que les pueda referir para que vean que no sólo es una historia sino que hay demandas y resoluciones concretas?

  15. Noulse Reply

    Te deseo todo lo mejor y tu lucha no ha sido en vano, muchos jefes desearían tenerte y pronto lograrás que se te valore y poder ser así feliz en tu trabajo. Ánimo que se necesitan más personas como tú.

  16. Eldelrol Reply

    ¿No hay roleros aquí comentando como suele ser habitual? Que extraño… ¿De esto no se hace flame? Que raro…

  17. DavidDeLaMarina Reply

    Soy rolero y no conocia esta faceta de NSR. Rularé esta notícia el máximo posible.

    Y gracias a ti y a la CNT por luchar por todos nosotros

  18. Torak Reply

    Buenas tardes:

    Puede ser posible leer la sentencia judicial, no quiero formar una opinión sin saber que opina un juez sobre las pruebas, y que echos reconocen los acusados

    Muchas gracias y seguir trabajando por el trabajador

  19. Solaxu Reply

    A veces la realidad supera la ficción por desgracia. Ánimo suerte y recuperate.
    Lo triste es q está situación es diaria y el malo encima es el trabajador

  20. Luis Ferrer Reply

    Lamento mucho por lo que has pasado, hasta hace un rato estaba encantado con no solo rol por el buen trabajo que aparentemente hacen. No obstante, tras leer estas líneas no me lo pensaré dos veces antes de volver a comprarles algo, y lamento profundamente haber participado involuntariamente comprando sus productos, financiando a esa panda, y aumentando tu carga de trabajo. Ánimo y te deseo lo mejor.

  21. Jorge Pardo Reply

    Qué horrible. Cuesa creer que la afición de muchos se sustenta en el sudor y sufrimiento de unos pocos.
    Aguante al autor.

  22. Hugo Gonzalez Reply

    No puedo sino pedir perdón por comprar las ediciones 20 aniversario, y con ello permitir la situación laboral que has vivido. Presuntamente, son delincuentes, aunque siempre hay quien no verá la verdad…

    De nuevo te pido perdón, y espero que alguna empresa sepa apreciar tu trabajo y capacidad y te otorguen un trabajo como mereces. Ellos han perdido un cliente, tú has ganado un adepto.

  23. Angelito Reply

    Sería una historia increíble… de no ser porque refleja prácticas desgraciamente cotidianas en las relaciones laborales en España. Lo sucedido a este chico no hay que contextualizarlo solo dentro del rol, si no del mercardo laboral español en sí, y entonces encaja perfectamente. Y en este mundillo ni siquiera es nuevo, hay casos de impagos y abusos en editoriales roleras desde hace dos décadas, como los tópicos a los ilustradores, por poner un ejemplo. Se hace evidente que la persona afectada en este caso era muy joven, ya que es el perfil de las víctimas propiciatorias de este tipo de abusos laborales reiterados en el tiempo, y los empresarios lo saben de sobra. Simplemente, han abusado de su inexperiencia, ilusión y personalidad. Y como tantos otros atrapados en situaciones así, al final tuvo que iniciar lo que pretendía evitar, un conflicto legal. A los que duden que esto pueda pasar, baste decirles que su historia cobra realismo cuando al final dice que sus “compañeros” no le hablan y que se busca provocar su baja voluntaria: eso es lo que pasa en estos casos. Y bien que hace en participar su experencia, porque si tiene sentencia a su favor, contarla es la mejor manera que tiene de de hacer justicia contra sus explotadores.

  24. Povedilla Reply

    ¿Así, sin pruebas ni nada? No hombre, aquí papeles, de mientras esto no significa nada.

  25. S.A.L Reply

    Si todo esto es verdad, aunque esperaré a la respuesta por parte de la empresa por simple lógica en un conflicto que desconozco, yo he sido partícipe de tus lesiones ya que soy dueño de una tienda que ha pedido miles y miles de euros durante bastante tiempo.

    Personalmente bloqueo mis compras a esta editorial hasta conocer algo más. Si es posible (y legal, cosa que desconozco) me gustaría ver las denuncias para darle un poquito de verisimilitud a este tema.

    Por lo menos por mi parte soy yo el que se sacrifica por la empresa, nos mis trabajadores, ellos cobran lo que tienen que cobrar, si yo un mes no cobro me jodo e intento mejorar para el siguiente mes. Y es lo mínimo que espero de una empresa de la que soy uno de sus principales (aunque hay bastantes tiendas mayores a la mía) clientes fijos.

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  28. Renato Gutierrez Reply

    No creo que sea un caso aislado en el sector lúdico español
    Deberían investigarse el resto de editoriales, seguro que salía mucha mierda.

  29. Miguel Reply

    ¿Dónde están las pruebas?
    Hablas de e-mails, fotos, ¿dónde están?
    ¿Eras mozo de almacén, traductor, corrector?
    Por venganza personal puedes hacer mucho daño a las personas que hay ahí trabajando. Estas denuncias deben resolverlas los jueces, no la caterva de las redes sociales pidiendo quemar a la bruja y haciendo un daño irreparable por venganzas personales.

  30. Yan Reply

    Yo soy rolera y vivo en un país donde lo que dices que te pasó, le pasa a miles a la orden del día, para los que piensan que esta persona tiene algo mal les cuento, que la necesidad es algo que no te deja pensar con claridad, el solo le creyó a lobos vestidos de ovejas, el peligro de que el no hable o publique su historia es que estas cosas se vuelven costumbres de contratación laboral, en los países por eso por que nadie dice nada, luego llegan políticos como Uribe y se defecan en el trabajador por el resto de sus dias, con sus leyes. Pilas con estas prácticas, son muy graves.
    Por otro lado amigo buena batalla, dormiras tranquilo por que tu causa dejará un precedente. Muchos éxitos y la mejor de las suertes.

  31. Victor Reply

    Yo soy trabajador de NOSOLOROL y estoy muy satisfecho de mi relación laboral y personal con la empresa. Compartí con él algunas de las tareas que describe y no secundo la visión que expone de ellas.No entiendo el sentido de esta soflama a estas alturas. Te deseo suerte.
    Victror Díaz

  32. Kata Reply

    Os digo de buena tinta que hay mas casos sucios en NsR, libros vendiendose fuera de contrato, ilustradorxs sin cobrar o que cobran miseria por verse ahí… Lo que pasa es ke estan acojonadxs y no hablan. Qué hablen!

  33. Teresa Reply

    Lo que leo es tu versión, la de una persona que ni se ha identificado, una persona que dice tener pruebas, pero que no presenta ninguna, únicamente su palabra y que al leerla me parece más una historia dramática inventada, buscando que la gente empatice contigo para desprestigiar a Nosolorol.

    Esto me suena más a una campaña de desprestigio por tu parte, quizás, no lo sé porque no hay pruebas, realizarían alguna mala práctica como ocurre en el 80% de las pymes españolas, que la categoría del personal no se adecue al convenio, que se dedique alguna hora de más y no sea retribuida, etc. Igual se te ha dado la razón y se te ha indemnizado en este caso porque aún, insisto, no nos has enseñado la denuncia ni las pruebas. Pero dudo muchísimo que durante esos 3 años no encontraras ningún trabajo mejor si las condiciones eran tan deleznables como comentas.

    Por desgracia, en nuestro país hay muchos casos en los que las empresas no hacen las cosas del todo bien, pero también los hay y lo digo con conocimiento de causa, puesto que, soy abogada, de empleados que se quieren aprovechar de los empresarios y que cuando no consiguen lo que quieren se inventan muchas historias de este tipo. Basta leerlo con un poco de objetividad para darse cuenta.

    Por otro lado, te describes a ti mismo como una especie de héroe diciendo: “También he logrado que a mis compañeros se les suba el sueldo y se les apliquen categorías profesionales conforme al convenio, y que aquellos que no hubieran sido contratados nunca, ahora disfruten de un contrato” Dudo mucho que tus compañeros te estén agradecidos con este revuelo que has montado y que va a afectar drásticamente a las ventas de la empresa y por ende, a la estabilidad de su trabajo.

    ¿Si ya habías conseguido lo que querías y con ello mejoró también la situación de tus compañeros, por qué sacar este tema a colación en redes sociales sin prueba alguna? Seguro que tus compañeros te están muy agradecidos.

    • El dedo Reply

      Lo que leo es la versión de Teresa Charro, familiar de un socio que ha recorrido las redes culpando a la víctima de los fraudes y abusos.

  34. Angel Reply

    Su relato parece verídico por cinco razones: 1) Lo que describe es el guión operativo convencional de no pocos explotadores en todos los sectores, no solo en editoriales y juegos de mesa. 2) Hay un fallo judicial al que la CNT presta la suficiente credibilidad como para darle cobertura sin temor, por ejemplo, a querella por difamación. 3) Las descripciones indirectas que hace de la inspección de trabajo, la asistencia letrada y la justicia de lo social contienen códigos reconocibles por cualquiera familiarizado con ellas. 4) Si la sentencia le indemniza, parte sustancial de lo sucedido no da lugar a dudas, y del resto quedarán pocas, aunque no se lo reconozcan. 5) Que clientes y palmeros de la empresa clamen contra él y hasta le exijan pruebas cuando publica su versión, y no antes o durante los procedimientos, constituye hasta un indicio de certeza.

    Este chaval no tiene ninguna obligación de rendir más cuentas a nadie, ya tuvo su oportunidad ante un tribunal y lo hizo; ahora cuenta su explotación rolera y posterior litigio. Si cualquier afectado estima que injuria o calumnia en el relato de su experiencia y puntos de vista, pues que intente demandarle, pero mediando sentencia firme casi seguro que ni prosperaría. Ahora bien, si lo que pretende el chico es convencer incrédulos y acallar paniaguados, será su decisión publicar el fallo con datos personales tachados, como hacen por ahí. Pero que lo haga porque a él le sale, no porque unos críos y ex-“compañeros” le calienten, que bastante ha pasado ya. Saludos.

  35. Alesky Reply

    Yo también conocí a alguien que colaboró una temporada con NsR gratis, “de favor”, pero después estrechó relación con alguien que trabajaba allí (ignoro el puesto) y pasó a estar en plantilla.

    En cualquier caso, como muchos han dicho, puedo creerme este relato sin la necesidad de pruebas (aunque serían de agradecer, por supuesto) debido a que, tristemente, ese tipo de prácticas son comunes a nivel general y más aún en puestos creativos (mi pareja es ilustradora, sé de lo que hablo).

    Aclaro que, por supuesto, soy rolero redomado y este artículo no me deja indiferente. Buscaré más información al respecto y decidiré qué hacer al respecto, aunque reconozco que me apena enormemente que una empresa nacional que funciona se sustente de un modo tan rastrero.

  36. 祭藤原 Reply

    No me sorprende, la verdad.
    Viendo el timo de condiciones y niveles de contribución que propusieron para el crowd funding de 7o Mar (a partir de ahora Crowd Fucking) estaba claro que no son gente de fiar.

    Muchos ánimos compañero. Descansa y recupérate, que te lo has ganado!

  37. Hayan Reply

    A los que le preguntan cómo ha aguantado tanto tiempo (y hasta le culpan por ello!), él mismo lo explica en el relato. Tuvo el error de mezclar lo personal con lo profesional. Si se le suma que tenía un mal ambiente en casa y el trabajo era evadirse donde estaban sus amigos, eso es un caldo de cultivo para la anulación personal, y una vez estás anulado, es muy difícil identificar los engaños y las mentiras. Si tu amigo te dice que no hay dinero para pagarte, lo normal es creerle. Si tu amigo te dice que te quiere, lo normal es creerle. Desde un punto de vista ajeno y objetivo, es muy fácil hacer números y encontrar ilógico que si no hay dinero para pagar a un empleado, tampoco lo tiene que haber para pagar un sueldo. En una situación de indefensión aprendida (que es la que intuyo que tuvo este trabajador), no hay posibilidad de razonamiento y piensas que él ha estado ahorrando mucho tiempo, que no tiene que ver con las cuentas de la empresa.

    A los que exigen pruebas, ¿quiénes sois para juzgar? Alguien ya juzgó en su momento con esas pruebas de las que habla, y si la publicación está en la página de CNT y no en un blog personal, es por algo. Por otro lado, ¿por qué hacen falta publicar pruebas para creer un relato? Si algo de esto es mentira, él se enfrenta a una posible demanda de NSR.

    Comparto el relato y te mando mucho ánimo para recuperarte pronto y que vuelvas a hacer una vida normal. En realidad creo que merecerías que NSR tuviera que indemnizarte por todo lo que has pasado.

    • Hayan Reply

      Desde un punto de vista ajeno y objetivo, es muy fácil hacer números y encontrar ilógico que si no hay dinero para pagar a un empleado, tampoco lo tiene que haber para pagar un sueldo.

      *Quería decir
      “Desde un punto de vista ajeno y objetivo, es muy fácil hacer números y encontrar ilógico que si no hay dinero para pagar a un empleado, tampoco lo tiene que haber para pagar una máquina recreativa.”

  38. Angelito Reply

    En los mentideros se dice que no hubo sentencia, si no un acuerdo entre empresa y trabajador. Hasta se dice que NSR fue multada con una suma de 5 dígitos por fraude a la Seguridad Social. En cualquier caso, todo sigue apuntando a la veracidad de gran parte de la versión del rolero. Pero quizás este debería aclarar el final, si quiere, pues cuando dice “un año de juicios” da a entender que hubo una sentencia, no un acuerdo. Como estos pactos deben ser aceptados por el juzgado para ser legales, vendría a dar lo mismo: en NSR habrían sucedido irregularidades laborales y ha debido pagar. Si empresa, trabajadores o terceros estiman que es mentira y que al contarlo se le causa daño, siempre pueden querellarse. Pero tanto si hay sentencia firme como auto de acuerdo parece que lo tendrían crudo…

  39. Nelly Reply

    Casi 30.000€ de multa dice la página principal que la cayó a NSR, no es moco de pavo, por fraude a la seguridad social

  40. Manuel Reply

    En primer lugar, quiero mandarte un saludo y mucho ánimo.
    La verdad es que no tenía ni idea del nefasto comportamiento de una editorial que, de verdad admiraba. El bullying, el acoso laboral, y la falta de escrúpulos con los empleados, son tácticas empleadas por muchas empresas en las que he trabajado. En todas partes cuecen habas y me parece que esas técnicas están muy generalizadas. Pero me duele y mucho que en una empresa que se dedica a una afición que me apasiona como el rol, también las utilice.
    Te mando un gran abrazo y un saludo.

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