Sobre las negociaciones del convenio de Artes Gráficas, Manipulados de Papel y Cartón, Editoriales e Industrias Auxiliares

manipulados de Papel y Cartón, Editoriales e Industrias AuxiliaresDesde principios de año venimos asistiendo al sainete de las negociaciones entre sindicatos mayoritarios y la patronal a cuenta del nuevo convenio de Artes Gráficas, Manipulados de Papel y Cartón, Editoriales e Industrias Auxiliares. Tras varias reuniones en las que los supuestos representantes de los trabajadores expusieron unas propuestas insuficientes para las necesidades de los trabajadores en la situación actual, en julio los sindicatos asumieron finalmente la derrota total y, con lágrimas de cocodrilo, denunciaron el chantaje de la patronal y su negativa a la negociación. Eso sí, a la vez nos anunciaron su intención de  “organizar todo tipo de acciones para defender los intereses de los trabajadores y trabajadoras del sector”… tres meses después, dichas negociaciones brillan por su ausencia. Ni están ni se las espera.

El fracaso de un modelo negociador; el fracaso del pseudosindicalismo

Asistimos una vez más a la demostración palmaria de lo que hemos repetido una y mil veces: no se puede seguir estableciendo unas negociaciones decididas sólo por las cúpulas de los aparatos sindicales y sin contar con los trabajadores, sin preocuparse de nuestros problemas cotidianos, de nuestras necesidades diarias, sin convocar asambleas donde todos seamos partícipes y protagonistas de nuestros problemas e intereses, donde seamos los propios trabajadores quienes tengamos la palabra y no sean los liberados a sueldo de sus sindicatos quienes decidan por nosotros.

Han sido tantos años de traiciones, de firmar convenios a la baja, de pitorrearse de nuestras opiniones que, poco a poco se han ido quedado solos. Años en los que aquellos que suponen la fuerza en cualquier negociación, los trabajadores concienciados y movilizados, ahora cansados y hartos, les hemos dado la espalda. Con tanta traición, las plantillas están más desmotivadas y desmovilizadas que nunca, algo que se hizo evidente cuando CCOO lanzó un llamamiento a la huelga en el 2001 y se encontró con que no lo secundaban ni sus propios afiliados o el amago de huelga conjunto de CCOO-UGT en 2004, que sólo fue seguida en alguna gran empresa.

Y no nos engañemos, la situación la conoce la patronal, por eso hace y deshace a su antojo, por eso muestra la cara más descarnada del capitalismo, por eso impone sus condiciones y chulea con nuestros derechos. Y ahora, una vez que ha comprobado definitivamente que los sindicatos apesebrados ya ni siquiera le sirven como “interlocutores válidos”, pasa olímpicamente de negociar nada. De aquellos polvos… estos lodos.

Es el resultado de la dinámica que durante años ha impuesto el tándem CCOO-UGT, la de la concertación alejada de las luchas laborales, la de la desmovilización firmando lo primero que les ponía delante la patronal y recibiendo, a cambio, jugosas prebendas en liberados, y subvenciones, y lo que es todavía es peor, porciones del pastel corrupto en que se ha convertido este país: EREs, tarjetas black, fraude en los cursos de formación, corruptelas variadas y un largo etcétera con el que nos agasajan los medios de comunicación estos días… pero que vienen existiendo hace años.

Ahora la patronal, con la sartén por el mango demuestra que ya ni siquiera les necesita para hacer lo que le venga en gana. Es el fracaso de un modelo negociador, el fracaso del pseudosindicalismo.

Nuestra alternativa

Desde CNT ofrecemos todo nuestro apoyo, asesoramiento y solidaridad a quien lo solicite, aunque aclaramos que no tenemos varitas mágicas ni prometemos soluciones perfectas. No nos creemos los salvadores de la clase trabajadora pues es esa misma clase trabajadora la que debe empezar por recuperar su dignidad y retomar el protagonismo en las luchas, protagonismo que nunca debió perder.

Todos unidos debemos empezar a practicar el sindicalismo real y no desvirtuado, el de la lucha y no aquel de servicios que se asemeja más a una gestoría que a una herramienta de defensa, debemos poner en marcha otra vez los mecanismos de confrontación y resistencia. Sólo cuando la patronal empiece a tenernos miedo podremos empezar a negociar en situación verdaderamente favorable a nuestros intereses.

Hacemos pues, un llamamiento a recuperar la conciencia de clase. Será la única manera de sentar las bases de futuros convenios con fundamento. Hay pues que empezar a asociarse de nuevo en un sindicalismo real, de lucha y defensa de nuestros intereses, hay que ir conformando una herramienta de confrontación que nos defienda. Pero esa herramienta debemos construirla entre todos… Es hora de dar un paso adelante. Es hora de unirse en el sindicato, en CNT.

Primeros pasos

Si bien la situación es mala, de nada sirve el limitarse a lamentarlo. En cambio, si te proponemos algunas cosas que puedes empezar a hacer:
– Exigir que al menos se cumplan tus derechos. Hay que recordar que los convenios colectivos son papel mojado si no se exige su cumplimiento y que, muchas veces, aunque sean malos, ni siquiera son respetados por la parte empresarial. No es extraño por tanto que, acogiéndose al desconocimiento o a su situación particular, dejen de aplicar algunos de los artículos. Por lo tanto te recomendamos que te leas el convenio y conozcas tus derechos. En el sindicato te podemos dar una copia o te lo puedes descargar directamente de la web de la coordinadora confederal de CNT para el sector de Artes Gráficas, Comunicación y Espectáculos: graficasmadrid.cnt.es/convenios
– Recuerda que tu salud es lo primero. No permitas que te obliguen a trabajar en condiciones peligrosas o que, simplemente, no sean las adecuadas. Ningún trabajo merece la pérdida de una vida o el tener que sufrir enfermedad por ello. No te calles, ¡denúncialo!
–  Acércate al sindicato para asesorarte. No dejes sin aclarar ninguna duda que tengas. Precisamente las empresas se aprovechan de nuestro desconocimiento para aplicar o interpretar los acuerdos como a ellas les interesa.
– Afíliate. Porque así ampliamos la base del sindicato y conseguimos mayor fuerza a la hora de defender nuestros derechos. Para eso está el sindicato, que es la fuerza de la unión. Si no eres tú quien toma las riendas ¿quién lo va a hacer? Si no es ahora ¿Cuándo?

 
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